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Correcta limpieza y esterilización en el uso quirúrgico

En artí­culos anteriores hemos hablado de diversos tipos de intervenciones y acciones quirúrgicas a las que podemos someternos para eliminar la grasa de las partes de nuestro cuerpo de manera localizada, ya que con dieta es imposible de conseguir.

Una de las prioridades más importantes a la hora de realizar cualquier intervención con material quirúrgico en, sin lugar a dudas, la limpieza y esterilización. Efectivamente, el número de bacterias, gérmenes y microorganismos que podemos encontrar en un entorno aparentemente higiénico es enorme por lo que hemos de evitar, en la medida de lo posible la transferencia de éstos al instrumental a utilizar.

Lavado de manos de médicaMojaremos y enjabonaremos las manos hasta cinco centí­metros del antebrazo, desde la mano hacia el codo.
Cré;ditos Imagen: medibank.com.au

Es imprescindible seguir una serie de pautas a la hora de utilizar este tipo de material, tanto con el propio material como con nosotros mismos.

En primer lugar, utilizaremos el instrumental exclusivamente para el uso que fue diseñado.

Además, a la hora de estirilizarlos no usaremos desinfectates que contengan ácidos o bases fuertes, ya que pueden dañar el instrumental provocando la corrosión del metal.

Como norma especí­fica seguiremos la norma indicada por el fabricante a la hora de la limpieza y esterilización.

También es conveniente la utilización de papel de esterilización del tipo sfpharmaplus los cuales proporcionan una muy buen barrera para embalaje de todo tipos de utillaje e instrumental médico estéril. Se tratan de pelí­culas de poliéster y polipropileno, transparentes para poder identificar el instrumento almacenado. Indican con gran presición el tipo de esterilización: gas EO, calor seco, vapor, formaldehí­do y plasma.

Además, siempre que vayamos a utilizar este tipo de material sensible habremos la lavarnos las manos, preferiblemente con jabón bacterioestático. Mojaremos y enjabonaremos éstas y hasta cinco centí­metros del antebrazo, comenzado el enjabonado y aclarado de la mano hacia el codo.

Secaremos apretando suavemente la piel con papel estéril. También pueden usarse paños o servilletas, utilizando uno para cada mano. Al igual que en lavado, el secado también lo comenzaremos por la mano acabando en el codo.

Posteriormente, será conveniente utilizar una solución antiséptica, la cual deberá estar un mí­nimo de dos minutos en contacto con la piel.

Como vemos la higiene y esterilización a la hora de utilizar el instrumental (aunque únicamente sea para curar una herida) es básico: son innumerables las enfermedades que en siglos anteriores se transmitieron de médico o enfermero a paciente por una falta de higiene o una higiene deficiente, ya sea del instrumental médico o de sus propias manos.